¡Hijos de nuestras lágrimas! – San Juan de Ávila

Imagen: Carlo Crivelli

 

Los hijos que engendremos por la palabra, no tanto han de ser hijos de nuestras palabras, sino de nuestras lágrimas; porque, si uno llora por las almas y otro predicando las convierte, no dudaría en llamar padre a los que alcanzaron esas almas para Dios con dolores y gemidos de parto, que a los que las llamaron desde fuera con palabra pomposa y compuesta.

(San Juan de Ávila)

 

1. ¡Hijos de nuestras lágrimas!: Engendrar hijos para DIOS

 

 

2. ¡Hijos de nuestras lágrimas!: Educar hijos para DIOS