Madurar la fe no viendo y desapareciendo

Imagen: Rembrandt

 

No puedo decir que haya recibido frecuentes consuelos después de comulgar; tal vez sean los momentos en que menos los he tenido… Y me parece muy natural, pues me he ofrecido a Jesús, no como quien desea recibir su visita para propio consuelo, sino, al contrario, para complacerle a Él que se entrega a mí.

(Santa Teresa de Lisieux)


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