No a las genuflexiones de sacristán

 

Puede ser que la cultura moderna no comprenda el gesto del arrodillarse, en la medida en que es una cultura que se ha alejado de la fe, y no conoce ya a aquél ante el que arrodillarse es el gesto adecuado, es más, interiormente necesario. Quien aprende a creer, aprende también a arrodillarse. Una fe o una liturgia que no conociese el acto de arrodillarse estarían enfermas en un punto central.

(Cardenal Joseph Ratzinger – Benedicto XVI)

 

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