La verdadera libertad es dejarse encarcelar por DIOS

“Átese nuestro corazón con su amor, atadura de salud, y no queramos aquella libertad que nos hace estar fuera de su cárcel; porque así como está mal sano el que de su amor no está herido, así es mal libre quien de su cárcel no está preso.”

(San Juan de Ávila)

EL CANTO DE LOS MÁRTIRES MERCEDARIOS | FRAY NACHO

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