Tag: Penitencia

Soy culpable de las mayores desgracias dentro y fuera de la Iglesia

“No existe pecado alguno, aun el más íntimo y secreto, el más estrictamente individual, que afecte exclusivamente a aquel que lo comete. Todo pecado repercute, con mayor o menor intensidad, con mayor o menor daño en todo el conjunto eclesial y en toda la familia humana.” (San Juan Pablo II)  

Un buen simulacro del Juicio Final

El Juicio final revelará hasta sus últimas consecuencias lo que cada uno haya hecho de bien o haya dejado de hacer durante su vida terrena (Catecismo de la Iglesia Católica)    EL ARTÍCULO QUE MENCIONO SOBRE SAN JUAN PABLO II Y MARCIAL MACIEL: “JUAN PABLO II ENGAÑADO POR MACIEL: JUSTO MUYOR”

Que no caigan en los pecados que yo he caído…

“…No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del Maligno” (Mt 6,13)   

Sacerdotes Abusadores: La mala lectura de la propia fragilidad

Cuando por rigidez o permisividad se le da una mala lectura a la propia fragilidad, existen las grandes probabilidad de que terminemos abusando de los más frágiles.   

Aprender a perdonar

“Una víctima necesita tiempo para liberarse de sus bloqueos y de su odio; un opresor necesita tiempo para evolucionar y cambiar” (Jean Vanier)   

El Ladrón Arrepentido: Modelo para el Católico

“Me preguntan qué hizo tan grande para merecer el paraíso inmediatamente después de su muerte. ¿Quieren que les resuma sus títulos? Cuando Pedro renegaba de su maestro, él lo confesaba sobre la cruz. El primero no puede soportar las amenazas de una pequeña sirvienta y el ladrón en el patíbulo rodeado de un pueblo que …

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Confiésate por ventanilla

“«Christus est fons totius sacerdotii: nam sacerdos legalis erat figura Ipsius, sacerdos autem novae legis in persona Ipsius operatur» (Cristo es la fuente de todo sacerdocio, pues el sacerdote de la antigua ley era figura de Él, y el sacerdote de la nueva ley actúa en representación suya)” (Santo Tomás de Aquino)   

10 razones por las que alguien regresa a la Iglesia Católica

  Si no tienes una fe profundamente eucarística, y una sólida caridad para con los necesitados, estás muy cerca de abandonar la Iglesia Católica.   

¿Confesaríamos públicamente nuestros pecados?

  La verdadera revolución del alma, la auténtica capacidad de cambiar de rumbo, sólo puede ocurrir cuando me confieso. Que soy pecador, lo sé; y el que me lo recuerda no me dice gran cosa. Pero cuando tomo conciencia de mi mal y grito ante todos mi pecado, entonces sucede algo verdaderamente serio. (Carlo Carretto)  

Heridos, no cesaremos de amar

  – ¿Cómo es posible amar cuando se está herido? – ¿Por qué la sanación de DIOS no siempre elimina las heridas? – ¿Cuáles son las opciones a la hora de sufrir?